No entiendo lo que siento. Lo que en un momento no estaba. Hoy, meses después no puedo esconderlo. No pretendo hacerlo. Pero, ¿Qué pasa? Algo me aguanta. Entonces como siempre me quedo con todo esto por dentro.
Siento que perdí la perspectiva de lo que tenía que hacer. De nuevo me envolví en sentir y no en actuar. Que tenía que decirte tanto, que alguien te ama, que alguien te espera. Pero, ¿Cómo decirte si no me miras, no me escuchas, no me dejas entrar? Mírame…
Y entiendo que tal vez cometí el error. De mirarte, de acercarme. Nuevamente, aquí estoy… Con mi corazón abierto. Y podrías tomarlo y remendarlo. ¿Qué harás? No se… No se. Eso me asusta tanto. Aun así te escucho sin ningún compromiso. Esperando el momento en que me veas a mi.
¿Lo harás? Mientras las dudas vuelven a mi mente. Me nublan el pensar y no me dejan actuar. Mas sin embargo decido caminar con mis ojos vendados hacia El. Y solo tomare tu mano si decides mirarlo también. No me mires a mí. Mira hacia arriba. En el momento en que todos se fueron, El ya estaba ahí. Esperándote. Y perdona si en este momento te interrumpo. Solo quería escribir lo que no se decir. Lo que no me atrevo a mostrar.
Mientras tanto… camino sin ti. Con la ilusión de ver tu mano cerca de mi. Míralo a El, para poder mirarnos al fin.
En este momento no hay nada que entender. Por que no existe nada entre los dos. Solo ilusión de ver un amor.