La claridad ruge por la ventana, El sol asoma su cara y yo sigo esperando en velada. No se que pienso. No se que siento. Trato de alejarme y no puedo. Sigo tus acertijos y me pierdo. Ya no se lo que siento. Te digo y dices que sabes. Aun no entiendo.
Y ¿qué soy yo para ti? Si no soy nada. Dime, que estoy aqui. Tratando de entender tu destierro. Que te alejas y vuelvo y me acerco. Me alejo yo y tu me sigues todo el tiempo. Que ya no entiendo. Ni la mas minima palabra que sale de tu boca. Tomo las fuerzas de donde no las tengo y… y ya no se nada.
Te explico la formula. Uno mas uno? Eso es igual a dos? Ya ni se. Que vamos en el mismo paso? Solo lo sabe Dios. A ver si mi corazón aguanta un poco por que le da mucho dolor. Que quisiera tenerte cerca, que poder besar tus labios y sentir tus brazos. Mientras tanto me regodeo entre los versos de algún tango y me conformo con escuchar tu voz. La voz que muchas veces no me dejas oir y a gritos silenciosos te ruego que me des el chance. Ahora escucharas el eco de mi voz y si quieres llegar a mi, alcanzame. Camina hasta llegar a mi para yo saber que estaras ahi.
Entiende una cosa. Esto es para ti, solamente para ti y unicamente para ti. Me haces sentir una cosa en el corazón que no puedo explicar. Quisiera arrancarla y no he decifrado como. Solo dime que… que es lo que quieres. Solo dime de una vez lo que quieres sentir. Lo que con tanto miedo no dejas fluir. Si no puedes, entonces dejame ir.