La historia de una vez…

El pasado mes de octubre fue uno lleno de emociones y cosas lindas.  Ya hacia un tiempito atras que habia ingresado al fan club oficial de La Oreja de Van Gogh aqui en Puerto Rico <Rosas>, pero aún no habia podido conocer a los chicos de la banda.  No es hasta que la emisora Fidelity decide traerlos a su “Noche de Estrellas”, cuando se da la oportunidad de que ellos vengan a Puerto Rico con su nueva integrante y vocalista, Leire Martínez.

La semana del concierto, fue una muy estresante. Especialmente para nuestra presidenta, Amanda.  Recibo la llamada telefonica de Amanda explicandome como iban a correr las cosas y la agenda.  Desgraciadamente para mi, esa semana tuve los famosos “midterms” que tanto odiamos los universitarios.  Ya casi sin esperanza de ver y poder conocer a los chicos, me entero que el dia del concierto podriamos tener un rato con ellos para platicar.  Lo unico que deseaba era que la semana terminara para que ese dia especial llegara.

El dia mas esperado llego para mi.  La hora acordada para el encuentro era a las 6 pm.  Mientras esperaba que Beni fuera a recogerme en Plaza las Americas me entretuve bailando en la tienda Gap, ya que tenian música ochentosa.  Eran casi las seis y Beni no llegaba. El pobre estaba en un tapón; era viernes en la tarde, algo normal en el area metro.  Cuando al fin llega a recogerme, el grupo ya habia salido hacia el Hotel Condado Plaza por que Amanda tenia que estar alla temprano.  En ese momento Beni y yo nos tiramos en una “aventura” ya que ninguno de los dos somos de San Juan y conocemos muy poco.  El punto es que llegamos y estaba Luis esperandonos en la entrada.

Lo primero que cautivo mi atención fue el lobby del hotel. Muy brutal!! Al llegar al sitio donde sería nuestro compartir me quede en shock.  Pensé  que sería algo mas informal.  Entramos al lounge y alli estaban ellos.  La Oreja de Van Gogh; Leire, Xabi, Haritz, Pablo, Alvaro.  Si el sitio me dejo atonita, mas lo hicieron los chicos con su humildad y naturaleza.  Al vernos entrar a nosotros rapidamente se pararon para recibirnos y entre besos y abrazos nos presentamos.  Para mi era la primera vez, asi que no podía pronunciar ni una sola palabra.

El tiempo transcurrío muy rapido, diría yo.  Los chicos tenian que dirigirse hacia el coliseo y nosotros tambien.  Disfrutamos el concierto al maximo. Especialmente  su presentación.  De esa manera internalizo y hago mio lo que dice la canción, “la vida es coleccionar pequeños momentos de felicidad que son como el dia, que siempre se van, pero regresan”. Son esos momentos pequeños que llenan a uno de emociones grandes e inolvidables.

Por: Diana Liz Dávila

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