Ella no entiende nada. No sabe nada. El nada es silencio sin comprender. Un rumbo fijo, pero no fijo. El camino trazado, pero invisible. Así se siente su corazón. Triste, descubierto y en penumbra. Supongo que es todo parte de un proceso que aun no tiene fin. Por que si tuviera fin estaría muerta.
La etapa termino y la que comenzó no la puede sentir. Todo lo “incierto” la abruma. La deja sin sentir. Todo parece lejos y inalcanzable. Sola en la claridad de la oscuridad se sienta el cuerpo a esperar. A pensar y pensar. Sabiendo que el pensamiento la aleja,la detiene, se crece…
El proceso no termina y duele muy adentro. Sentirse inútil es lo que a flor de piel se desborda. Todo y todos están lejos. Se sienta sola a pensar. Solo resta preguntar: “¿Qué pasará?
Y como ella escucho una vez: ” ¿Pa’ donde sopla el viento? Buscando la dirección del gran yo soy se encuentra ella. Pensando que solamente el la puede dirigir. Ahora solo corre el agua por su rostro y deja todo fluir. Es mejor así que dejar de sentir.